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domingo, 1 de noviembre de 2020

Suplemento especial «Feria de Villamartín» publicado por La Unión en 1929

 Quizá de la serie (1927-1928-1929) de especiales publicados por La Unión, sea este el mejor de los tres, un completo trabajo de José Pineda Soto. En la primera crónica, «Nuestra Feria», nos da una idea muy clara de la importancia del mercado de ganado en esos años, aunque reconoce que ya se nota el declive. Nos habla de una fotografía «algo borrosa del mercado de ganado [con] varios lustros»; posiblemente se refiera a alguna de las ya conocidas de finales del siglo XIX que presento más adelante. Novedoso resulta el apartado «Recomendamos al feriante». Pineda, cuya biografía hemos publicado en el Libro de Feria de este año (2020) y que publicaré próximamente en este blog, contaba en esta fecha (septiembre de 1929) solo 29 años, desprendiéndose del texto su excelente cultura y conocimiento histórico, sin duda autodidacta por la carencia de historiografía local. Ramón de la Rosa vuelve a presentarnos algunas de sus grandes fotografías, de las que poseemos los negativos originales gracias a Jesús Mozo Gutiérrez.

Nuestra Feria. Por José L. Pineda Soto

«Nuestra feria, más de negocio que de ostentación, celebrada siempre invariablemente durante los días 21 [San Mateo] al 23 de septiembre, llegó a constituir en Andalucía y aun fuera de ella, algo extraordinario por lo que a su importancia económica se refiere. Durante todo un mes anterior a su celebración, no cesaban de llegar ganaderos, agricultores, tratantes y mercaderes de todos los puntos de España, agotándose los hospedajes en pocos días, no obstante ser muchas las familias que, con la esperanza de “hacer la feria”, dejaban de intento desalquiladas durante todo el año buen número de las habitaciones de sus viviendas. La típica calle de Los Malteses, hoy de Espigados (1), llamóse así a causa de los muchos mercaderes que, procedentes de dicha isla, se establecían en ella, orlándola de tiendas construidas de madera y lona, donde exponían sus ricas y variadas mercancías.

»Otro tanto sucedía bajo los desaparecidos pórticos de la Plaza de Alfonso XII, y en las que por aquellos tiempos ostentaban los nombres de Toledano [Botica], Martín González [Encrucijada], San Juan de Dios, Santo, Subida de la Iglesia, que indistintamente eran lugares de exposición y venta de ricas telas y preciadas joyas, cuyos nombres son evocadores de un pasado de grandeza.

»Hace poco tiempo estuvimos admirando una fotografía, algo borrosa por la acción del tiempo, del mercado de ganados. Aunque nos referimos en estas notas a una época anterior a la invención de la fotografía, no obstante tener la [imagen] consultada varios lustros, pudimos apreciar por ella la extensión que por aquella fecha tenía el real de la feria, que se prolongaba más allá del río Guadalete y alrededor de la población, en un radio de dos a tres kilómetros.

(1). Desde 1989 recuperó su antiguo nombre.

Posiblemente se refiera Pineda a esta imagen de 1899 o alguna similar. En 1929 la imagen tenía ya seis lustros y efectivamente presentaba un extenso mercado ganadero que bordeaba, según crónicas, las tres cuartas partes de perímetro urbano y los 2-3 km señalados por el periodista.

»Se advierte, no obstante la pátina formada, la excelente presentación del ganado en general, producto de una detenida selección por parte de estos acreditados ganaderos, cuyos magníficos ejemplares son objeto de admiración de propios y extraños; hombres de campo de varias provincias, tratantes de ganados de todas partes agolpados alrededor de las piaras, corredores que se agitan y bullen de una a otra parte. Todo ello da una idea de la indiscutible importancia de nuestra feria de antaño.

»En extramuros y calles adyacentes, la madera destinarla a la construcción de útiles de labranza formaba altas y numerosas pilas, alternando con puestos de otros utensilios. Más al centro de la población y desprovistas de toda estética, muchas y variadas tiendas de mantas, alforjas de ese tejido burdo de Grazalema, fabricado en sus olvidados batanes (2) que por tanto tiempo fueron su principal fuente de riqueza; sombreros, curtidos, calzados y las renombradas petacas y carteras le Ubrique; calderas, velones y otros muchos puestos más de baratijas y chucherías que ocupaban materialmente de extremo a extremo las calles de obligado tráfico.

Y avalando tanta riqueza, entonces como ahora, la mujer, compendio de gracia y hermosura proverbiales de esta tierra tan pródiga en bellezas.

(2). Un batán es una máquina destinada a transformar unos tejidos abiertos en otros más tupidos. Funcionaban por la fuerza de una corriente de agua que hace mover una rueda hidráulica, que activa los mazos que posteriormente golpeaban los tejidos hasta compactarlos. Edificio donde se instalaba. (Wikipedia).

Esta es una de las fotografías que incluye el suplemento, ya reproducida en Villamartín. Imágenes de un Siglo I. Como ha ocurrido con otras instantáneas, ahora hemos podido ponerle fecha y autor correctamente. El pie de foto indica brevemente «Vista panorámica parcial de Villamartín» y podemos situarla en la carretera de salida hacia Ronda y Antequera, próxima al Molinillo.

Recomendamos al feriante… Por José L. Pineda Soto

Vemos que todas las recomendaciones que hace Pineda al feriante conllevan la inclusión de un anuncio en el periódico; seguramente por una módica cantidad extra o como recompensa al mantenimiento de su publicidad, el anuncio lo refuerza con la recomendación al feriante.







Es otra de las conocidas fotografías publicadas en el libro Villamartín. Imágenes de un Siglo I y que ahora, por fin, podemos garantizar autoría.

Vemos la novedad del nuevo adorno central de la Plaza, formado por un bonito pedestal recubierto de azulejos, un esbelto mástil rematado con cuatro farolas marinas. 

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Bibliografía

· Periódico La Unión del 17 de septiembre de 1929.

· Varios autores. Villamartín. Imágenes de un Siglo I, II y III. Ayuntamiento de Villamartín.

· Vidal Jiménez, M. Efemérides sobre la M. N. y M. L. Villa de Villamartín. Inédito.

Fuentes

·Archivos Municipales de Villamartín


© del texto, salvo entrecomillados de José Pineda Soto, Pedro Sánchez Gil.

© de las imágenes, Ramón de la Rosa Romero, La Unión y citados.

© de la publicación «Villamartín. Cádiz Blog de Pedro Sánchez».

Copia de las 3 páginas que componen el suplemento especial Feria de Villamartín del periódico La Unión.





miércoles, 28 de octubre de 2020

Suplemento especial «Feria de Villamartín» publicado por La Unión en 1928

Segundo de los suplementos publicados por La Unión de Sevilla y dirigido por José Luis Pineda Soto, periodista y funcionario municipal de Villamartín. A la izquierda el programa de feria de ese año, como vemos con un amplio repertorio y el renombrado mercado ganadero. Un primer artículo va dirigido al feriante forastero y el ya socorrido por entonces «En Villamartín te espero…», sin que se mencionara la soga. Nuestro gran descubrimiento de las fotos de Ramón de la Rosa, cuyos originales poseemos todos y la publicidad que nos orienta sobre la actividad comercial, industrial y agrícola de la fecha.

 

En Villamartín te espero…

(Por José L. Pineda Soto)

 

«Apreciado feriante: Con la alegría de todos los años esperamos tu llegada, deseándote por anticipado buena mano derecha en los negocios que a la feria te traen y que Dios nos conserve muchos años; a mí para poder seguir deseándote lo mismo, y a ti para que te hagas un Creso (1).

»Para cuando estas líneas salgan a la calle ya lo tendremos todo perfectamente arreglado, pues no faltan más que ciertos detallitos de conjunto. Este año no ha ocurrido lo que otros; que la Comisión de Festejos se reunía el primer día de feria para tratar del programa de fiestas, sino que por el contrario ha celebrado ya varias reuniones confeccionando un programa que supera a todos los realizados.

(1).  Posible alusión a Creso, rey de Lidia, célebre por sus riquezas.

 

Primera de las fotos publicadas, con el siguiente pie: «Vista panorámica parcial tomada desde la torre de la parroquia». Como vemos el encuadre se fija en parte de la Plaza (Café de la Perla, Círculo X, Parador del Sol, León de Oro y Plaza de Abastos), en parte del casco antiguo y a la derecha la que sería con el tiempo la Avenida, en ese momento Camino del Matadero a la Tenería. Sin conocer al autor (Ramón de la Rosa) y la fecha exacta, esta imagen la publicamos en uno de los libros de Imágenes de un Siglo, cedida por el nieto de Pineda, José Luis Romero Pineda.

 

»El año pasado por este tiempo recuerdo que te hablé del paseo en construcción “del Matadero a la Tenería (2)”, que cuando esté totalmente se impondrá como lugar de moda. A él se traslada la feria con muy buen acuerdo, quedando desembarazadas muchas calles de puestos que dificultaban el tránsito y hacían frecuentes los atropellos, no obstante, las reiteradas ordenes de la autoridad y la precaución de los conductores de vehículos y caballerías. Además, razones de estética, estaban reclamando esta decisión tan elogiada.

»El bonito paseo de La Palmera (3), como nosotros le llamamos, perfectamente “regado” e iluminado, será un magnífico golpe de vista. Hemos subrayado lo del riego porque debe ser considerado un número del programa de cuya realización depende en gran parte el éxito de las fiestas.

(2). En algún momento Carretera Nueva, avenida Jiménez Maza y finalmente avenida de la Feria.

(3). Ya comentamos en la anterior entrada a este blog que podría tratarse del ensanche final de la futura avenida de la Feria.

 También publicada en el Imágenes I, refleja el conocido paseo de La Alameda, en ese momento de Primo de Rivera, con delicioso arbolado, arriates y parterres. En el centro de la imagen, abajo, la caseta del jardinero. El lugar fue inaugurado el 26 de julio de 1894, festividad de Santa Ana, patrona del pueblo.

 

»De las novilladas que se proyectan celebrar en la plaza construida por Curro Martín (4) tenemos excelentes impresiones. Este Currito todos los años nos da una sorpresa; la del año pasado fue la de no haber sable con que estoquear a un torete, a causa de lo cual nos dio un “sablazo”. Tiene construidas y explota a la vez tres o cuatro plazas en distintos pueblos, por lo que hay que llamarle “el rey de la madera”, aunque en algunas ocasiones se ve “negro” para terminar alguna. Seguramente para el año que viene tiene resuelto el problema presentándonos un modelo de plaza plegable y portátil con patente de inversión y todo.

»Funciones de fuegos artificiales, teatros y una buena banda de música que en esto "afinamos" bastante, destacan en el programa de las fiestas.

(4). Francisco Martín Gutiérrez, de Prado del Rey, aparece repetidas veces en las actas municipales como promotor encargado de montar la plaza de toros para la feria, cobrando entre 500 y 1000 pesetas.

 

Paletonas o chumberas y posiblemente un olivo en lo alto del cerro de Torrevieja. Entre el follaje aparece el caserío. Disponíamos también de este negativo, pero creo que es la primera vez que se publica. El pie original se refiere a las vistas que se dominan desde este lugar: «Una vista pintoresca de Villamartín desde donde se atalaya un bellísimo panorama de huertas [del Sarracín y Guadalete]».

 

»Cines, existen dos; uno público llamado "del Betún", cuyo dueño se está poniendo las botas, y otro privado. Nosotros vamos al primero, por el consumo de tiempo, sin que esto implique recomendación alguna, así es que te dejamos en completa libertad de elección.

»Ya verás las reformas que han introducido en casi todos los establecimientos de la Plaza de Alfonso XII. Existe verdadera competencia en calidad, confort y bellas artes, pues por veinticinco céntimos te tomas un rico moka rodeado de un lujo verdaderamente asiático, mientras te saturas de buena música. De algún tiempo a esta parte se ha despertado de tal modo entre nosotros la afición a la música, que donde veas un mostrador, allí encuentras ciertamente un gramófono cuando menos.

»Si tienes algo que vender, no dudes el viaje, pues, aunque el año no ha sido bueno (5), tú sabes que aquí hay siempre que gastar y los arbitrios municipales no tienen de tales más que el nombre. Lo que sí te encargo es que el año pasado circularon unas monedas de a cinco pesetas completamente nominales ¿no has oído hablar de la vuelta del duro? El tiempo, aunque en este mes suelen caer las primeras aguas, creo que nos acompañará: así al menos nos lo ha asegurado “Pajarito"(6), que es una autoridad en la materia, como lo demostró plenamente en la pasada primavera. Y hasta muy pronto, estimado feriante; ya sabes que en Villamartín te espero».

(5). Parece que este comentario de Pineda sobre un mal año agrícola se puede basar en las fuertes precipitaciones registradas en ese periodo: noviembre 1927 (197 mm), diciembre (321), marzo 1928 (202), abril (100) y mayo (104).

(6). Pues «Pajarito» se equivocó, las lluvias aguaron esa feria de 1928. Respetaron el primer día (el 21), pero a las 8 de la mañana del 23, el pluviómetro de la subestación de Sevillana, revisado por Juan Rivera Bautista, recogió 28,3 mm y al día siguiente 15,4 mm. El mes se cerró con 103 mm.

Pineda

 

Cuarta imagen del suplemento y como vemos portada del libro que aparece en el rótulo. Por fin podemos atribuir esta portada a Ramón de la Rosa, como siempre sospechábamos. El pie original es escueto: «Un sector de la plaza de Alfonso XII. Cliché de Ramón de la Rosa». Añado que aparecen los edificios del ayuntamiento y la parroquia, sobre la puerta del primero dos círculos con las letras «C» y «A» (Casa Ayuntamiento) y más a la derecha una «D» (Depósito). De uno de los alcorques se eleva la palmera enana, por su escaso crecimiento comparado con las otras tres, debido a que sus raíces se sumergían pronto en un venero de agua que impedía su crecimiento correcto.

 


 

Villamartín va a celebrar este año su tradicional Feria con gran esplendor.

Notas retrospectivas sobre la Feria

 

Desconcierta un poco este otro artículo, primero por la introducción que nos hace Pineda, algo enrevesada, profunda y cargada de negatividad ante el concepto «feria». Hay una cita de Spencer (7) que he localizado en un tratado de Instituciones de Derecho Mercantil, de Pedro Estasén de 1890. Pongo la cita completa que nos ayudará a entender mejor lo que quiere manifestar Pineda: «Incontestable, dice Spencer, el hecho social que llamamos feria es la onda comercial en su forma primitiva». Pienso que nuestro periodista pudo usar este libro para sus oposiciones a oficial de Secretaría del Ayuntamiento de Villamartín. En segundo lugar, lo extraño y curioso, es que tras este primer párrafo pasa a escribir ya sobre nuestra feria, pero he podido comprobar que se corresponde casi literalmente con el primer artículo del suplemento de 1929, donde podemos leerlo en la entrada correspondiente de este blog. Desconozco el motivo de esta repetición, no es error de fotocopia, ya que la maquetación es distinta.

(7). [Principies of Sociology]. Tratado filosófico de Herbert Spencer (1820-1903), cuarto del sistema de filosofía sintética, publicado de 1877 a 1896.

 

«La feria, cuyo origen religioso se pierde en la noche de los siglos y que como ha dicho Spencer “es la onda comercial en su forma primitiva”, es un hecho social caduco ya en nuestros tiempos y condenado a morir en un próximo futuro. Hallándose su importancia y necesidad en razón directa de la dificultad de las comunicaciones que rápidamente van desapareciendo, languidecen todas de modo alarmante, siendo ya muchas puramente testimoniales.

»Nuestra feria, más de negocio que de ostentación, celebrada siempre invariablemente los días 21 al 23 de septiembre…». (Nota. El resto del artículo se puede leer en el especial de La Unión de 1929 de próxima publicación).

 

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Bibliografía

· Periódico La Unión de 15 de septiembre de 1928.

· Villamartín. Imágenes de un Siglo I, II y III. Ayuntamiento de Villamartín.

 

Fuentes

· Archivos Municipales de Villamartín. Actas capitulares y otros.

· Pluviometría de Villamartín. Familia Rivera.

 

© del texto, Pedro Sánchez Gil, salvo entrecomillados de Pineda y otros.

© de las imágenes: Ramón de la Rosa, Imágenes de un Siglo.

© de la publicación «Villamartín.Cádiz Blog de Pedro Sánchez»

 

 

Reproduzco solo la mitad de la página 2, y como muestra, por la escasa calidad de la copia que dispongo del periódico La Unión. 

lunes, 12 de octubre de 2020

Suplemento especial «Feria de Villamartín» publicado por La Unión en 1927

 

Disponíamos de una revista de feria de gran valor por su extensión y calidad publicada en 1926 por la editorial ODENA y otros dos folletos, menos extensos pero muy interesantes, editados por el periodista de Villamartín José Luis Pineda Soto en 1930 y 1931. Nos quedaba el vacío de 1927, 1928 y 1929. Recientemente, me ha facilitado Fernando Romero Romero una copia de tres suplementos especiales dedicados a Villamartín, procedentes del periódico sevillano La Unión[1], precisamente de esos tres años. El que nos ocupa (1927) consta de cuatro páginas, dos artículos: «Villamartín. Su Feria y sus Fiestas» y «Elogio de la Feria»; dos magníficas fotos del corresponsal gráfico villamartinense Ramón de la Rosa Romero; a modo de un programa de feria (en la imagen de la izquierda) y gran cantidad de publicidad. Lleva fecha de 17 de septiembre y de su lectura se pueden sacar interesantes conclusiones sobre esa lejana festividad. Empecemos leyendo el primero de los artículos, firmado por Pineda Soto, del que hemos publicado recientemente su biografía en el Libro de Feria de 2020.

 

Villamartín. Su Feria y sus Fiestas

(Por José L. Pineda Soto)

 «Esta importante población andaluza, de envidiable posición topográfica, celebra su tradicional feria de ganados durante los días 21[2], 22 y 23 del actual mes. Se encuentra situada en una elevación muy próxima al río Guadalete, desde donde se con­templa un bellísimo panorama de huertas y frondosos olivares, y allá, en la lejanía, columbrándose entre el celaje, las agrestes y atrevidas montañas que alguien muy acertadamente denominara "Suiza española".

»Distintos lugares de esparcimiento y recreo, dentro del casco de la población, han sido últimamente reformados y embellecidos dentro del más depurado gusto artístico, tales como la plaza de Alfonso XII[3] que, recordando los jardines sevillanos, se muestra sonriente a la contemplación del visitante.

»Los paseos de Primo de Rivera[4] y La Palmera[5] son también lugares deliciosos y pintorescos donde la gente acude en sus ratos de ocio.

»La natural belleza de estos gratos lugares resalta ahora más en estos días de feria; guirnaldas de florea, gallardetes y farolillos ponen en ellos una nota de optimismo, del que nos sentimos contagiados. ¡Feria! ¡Feria!

»El toque alegre de diana nos ha hecho abandonar precipitadamente el lecho para incorporarnos alegres al numeroso grupo de madrugadores que siguen a la banda militar.

»Más tarde, hemos recorrido el mercado de ganados, que circunda el pueblo en un radio considerable donde el rico ganadero y el modesto labrador han expuesto sus ganados en los que se recrean con cierto aire de orgullo. Los pregones de los vendedores ambulantes, de variadas mercancías, unido al restallar de los látigos de mayorales y vaqueros que apacientan sus animales en una extensión inverosímil; bocinas de automóviles demandando apremiante paso libre, músicos de manubrios e instrumentos varios y los mil ruidos y sonidos característicos de estas fiestas, nos acusan el efecto de un potente "jazz band".

»Una voz amiga nos saca de nuestro embeleso, invitándonos a tomar una copa. Y a La Palmera, especie de bonito recodo, enclavado en el corazón mismo del real de la feria, dirigiendo nuestros pasos por entre la heterogénea muchedumbre. Allí encontrarnos a Paco [L…lo, apellido o apodo ilegible], gordo y colorado, que nos sirve unas copas de exquisita manzanilla con una tapa muy decente de buen salchichón. “¡Me acredito o me arruino Pepe!” nos ha dicho Paco, con su peculiar jovialidad y nosotros así lo creemos.

»Otra vez, por la tarde, la banda de música deja oír sus alegres sones por las calles engalanadas, reclutando gente para la plaza de toros. Nuevamente nos hemos reintegrado a la calle, dispuestos a presenciar la típica fiesta, netamente pueblerina, que tiene algo de corrida formal y algo de capea.

»Por la noche, es en el paseo de la plaza de Alfonso XII y sus calles adyacentes, pletóricas de luces, donde hacen su entrada triunfal nuestras paisanas ataviadas con los clásicos mantones de Manila, entre nuestros aplausos y los acordes de la brillante banda militar. Tal es, a grandes rasgos, cómo se realizan en este pueblo los días de feria, próxima a celebrarse».

Pineda

 

En la página 2 aparece una espléndida fotografía de la plaza, lógicamente con escasa calidad en comparación con esta, acompañada del siguiente pie de foto: «La plaza de Alfonso XII, sencilla, amplia, bellamente decorada, se verá más florecida con la presencia de las hermosas mujeres de Villamartín, gala de sus fiestas». Por fin, La Unión nos saca de dudas y podemos poner concretar la autoría de la misma en Ramón de la Rosa y fecharla en 1927. La imagen original (colección de José Luis Romero Pineda, nieto de nuestro periodista) ya la utilizamos, nada más y nada menos, que para portada de Villamartín. Imágenes de un Siglo III y es digna de un estudio costumbrista pormenorizado; es tal su calidad que hasta se puede leer la cartelera del cine.

 

Presento ahora algunos de los anuncios que nos informan del comercio, la industria y otros aspectos de ese año.

 


 


 


 



 

 


 



 

 


 


 

Elogio de la Feria

(Por F. M.)

El título del artículo lo dice todo, por otra parte, titular muy socorrido que se ha repetido casi como una sección en las revistas de feria. El texto viene a ratificar lo ya conocido, una feria importante, de gran repercusión nacional, quizá en su última etapa de esplendor; además de lo comentado por el articulista, las fotografías de esos años así lo atestiguan.

 

«Mi amigo, el entendido y opulento ganadero andaluz, me habla con fruición, con mal disimulado deleite, de la grata impresión que tradicionalmente le produce la celebración de esta feria de Villamartín, todo luz, de marcadas líneas atrayentes. “Es una feria, la de este pueblo blanco y sano, de las más elegidas por nosotros. Vamos a ella con una natural curiosidad, con un franco optimismo, con una absoluta confianza en el negocio”. En su «real» se congregan los ejemplares más importantes de las más preferidas clases de ganados, se realizan las transacciones más efectivas, más seguras, que a la par sirven de modelo para las ferias próximas, indicando la cotización, la valía de la venta. “Estos mulos, estos borregos, se apreciaron en la Feria de Villamartín”, arguye el vendedor, dando a sus palabras toda la eufonía que le permite el contento de la venta en embrión. Para el traficante, esta amable feria, lejos de implicar la molestia que trae consigo el ajetreo de todos los feriales, es lugar de descanso, de contento. La situación del precioso pueblo, sus calles enjalbegadas con suprema distinción, el carácter de sus vecinos, todo hospitalidad, hacen de esta feria una de las más simpáticas de Andalucía.

»Para el modesto industrial, la Feria de Villamartín, preñada de facilidades por parte de su Municipio, es un lugar adecuado para el pequeño negocio, congregándose por ello un verdadero ejército, y con sus notas exóticas hacen de estos pequeños comerciantes, que [logren] una de las ferias de más color de todos los contornos.

»La buena sociedad de Villamartín contribuye al mayor esplendor de sus festejos. La mujer, espléndida gala de esta bendita tierra, contribuye a la exaltación de su famosa feria, embelleciéndola, aromándola con la gracia de sus poderosos encantos.

(Firma F. M., la segunda inicial con cierta duda).

 

Esta es la segunda imagen que aparece en el especial Villamartín de La Unión, también de Ramón de la Rosa, con el pie de foto: «Otro aspecto de la plaza principal». También formó parte del libro ya citado Imágenes de un Siglo III. Cuatro elementos a destacar, tras la palmera de la izquierda la iglesia de las Angustias, a continuación, el famoso Café de la Perla, el arranque de la calle del Santo (Álvarez Troya por entonces), El Casino Mercantil, también llamado el Círculo X y el candelabro central de hierro fundido con tres farolas. Nos proporcionó el negativo de esta imagen Jesús Mozo Gutiérrez.

 

Completemos el trabajo con otra tanda de publicidad

 


 


 


 


 


 


 


 


 

Como complemento a la información mostrada, y sacada de Efemérides sobre Villamartín, de Manuel Vidal, comentar que:

· Son nombrados guardias municipales para mantener el orden durante los días de feria, los vecinos Mateo Jiménez Chacón, Antonio García Ríos y Antonio Delgado Morales, con el jornal diario de 5 pesetas.

· Se subvenciona con 500 pesetas a Francisco Martín Gutiérrez, vecino de Prado del Rey, por haber levantado el redondel donde se celebraron las capeas.

· Los gastos ocasionados por los festejos de feria se elevaron a 2898,50 pesetas.

 

Bibliografía

Periódico La Unión de 17 de septiembre de 1927.

Varios autores. Villamartín. Imágenes de un Siglo I, II y III.

Vidal Jiménez, M. Efemérides sobre la M. N. y M. L. Villa de Villamartín. Inédito.

 

© del texto, Pedro Sánchez Gil, salvo entrecomillados de Pineda y F. M.

© de las imágenes, Ramón de la Rosa y La Unión.

© de la publicación «Villamartín.Cádiz Blog de Pedro Sánchez»



[1] La Unión fue un periódico español publicado en la ciudad de Sevilla entre 1918 y 1939. A lo largo de su historia conoció varias épocas, convirtiéndose a posteriori en un importante órgano del movimiento carlista (Wikipedia).

[2] Festividad de San Mateo.

[3] La actual plaza del Ayuntamiento.

[4] Conocido tradicionalmente como La Alameda, al final de la calle del Santo.

[5] No tengo referencia de ningún paseo denominado así. En el mismo artículo del periódico presenta un anuncio de «La Palmera, gran comedor situado en el real de la Feria, por la plaza de toros» y más adelante podremos leer: «La Palmera, especie de bonito recodo, enclavado en el corazón mismo del real de la feria…». Hay una fotografía de esa época con una palmera solitaria al final del Camino del Matadero a la Tenería, futura avenida de la Feria. Pienso que ese podría ser el lugar, como ratifica Pineda en posteriores suplementos de La Unión. 

Copia de las 4 páginas que componen el suplemento especial Feria de Villamartín del periódico La Unión.