viernes, 18 de septiembre de 2026

Aquella lejana feria de Villamartín de 1617 que intentó interferir Bornos

Hace ya unos años mi recordado amigo José Antonio González Castilla de Bornos, me pasó un interesante documento, guardado en el Archivo Ducal de Medinaceli, que esboza los problemas que se planteaban entre las fechas de las ferias de Bornos y Villamartín. La de la primera localidad «por las averiguaciones que el dicho contador hizo, constó que de tiempo inmemorial se ha hecho la dicha feria en la dicha villa que empezaba el día de San Miguel [29] de septiembre de cada año y se acababa lo principal de ella en tres días», hasta que, «de dos años a esta parte que intentó el duque [Don Fernando Enríquez de Ribera, duque de Alcalá] que empezase la dicha feria desde el veinte de septiembre de cada año que es un día antes de otra que se hace en la villa de Villamartín y no se hizo por haberlo impedido el contador Bartolomé Manzolo». La discusión se zanja dejando las cosas como estaban: primero la de Jerez de la Frontera (15 de agosto), después «la otra en la dicha villa de Villamartín que estaba dos leguas que empezaba a veintiuno de septiembre [San Mateo], y se acababa en veinticuatro y… no [le] hacía daño la de Bornos, empezando el dicho día de San Miguel, antes seguía [aportaba] beneficio la dicha feria de Villamartín, porque cuando se acababa aquella se comenzaba la de Bornos, y los mercaderes llevaban por esta causa más mercadurías…».


  

[2v. y 3r.] Vio Don Fernando Enríquez de Ribera duque de Alcalá por lo que se mandó al contador Juan de Arrellano averiguase cuanto tiempo hacia que se había introducido la dicha feria y que géneros de mercadurías se llevaban a ella y lo que importaban las ventas y que alcabala o derecho se acostumbraba llevar y si lo cobraba el duque o la villa y que solía valer y el daño o perjuicio que de hacerse la dicha feria resultaba a mi Real Hacienda . y por las averiguaciones que el dicho contador hizo constó que de tiempo inmemorial se ha hecho la dicha feria en la dicha villa que empezaba el día de San Miguel de septiembre de cada año y se acababa lo principal de ella en tres días y que solían quedarse algunos mercaderes hasta cuatro de octubre y hasta de dos años a esta parte que intentó el duque que empezase la dicha feria desde el veinte de septiembre de cada año que es un día antes de otra que se hace en la villa de Villamartín y no se hizo por haberlo impedido el dicho contador Bartolomé Manzolo […]

 

[3v. y 4r.] por ciento era todo ciento y diez mil cuatrocientos y cuarenta y nueve maravedís. Y que no se seguía daño a mi real hacienda ni a los lugares circunvecinos de que hubiese la dicha feria porque en aquella comarca solo había dos en aquel tiempo, una en quince de agosto de cada año en la ciudad de Xerez de la Frontera siete leguas de la dicha villa de Bornos, y la otra en la dicha villa de Villamartín que estaba dos leguas que empezaba a veintiuno de septiembre, y se acababa en veinticuatro del y que las dichas ferias no hacía daño la de Bornos, empezando el dicho día de San Miguel antes seguía beneficio a la dicha feria de Villamartín porque cuando se acababa aquella se comenzaba la de Bornos, y los mercaderes llevaban por esta causa más mercadurías […]

(Archivo Ducal de Medinaceli. Transcripción de José A. González Castilla del soporte original digitalizado por el Archivo General de Andalucía).

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